lunes, 29 de octubre de 2012

Semblanza del Almirante Cervera

En el presente mes van a ser trasladados al Panteón de Marinos Ilustres de esta ciudad, los restos mortales del que en vida fué pundonoroso caballero y heroico marino D. Pascual Cervera y Topete, rindiendo de ese modo la Patria agradecida el tributo a uno de sus hijos preclaros.
Con este motivo damos a continuación unos ligeros apuntes biográficos del finado Almirante de la Armada española.

D. Pascual Cervera y Topete nació en Medina Sidonia en el año 1839. Empezó su carrera el año 1853, ingresando en el Colegio Naval de San Fernando. Seis años después se halló en la campaña de Marruecos, distinguiéndose de modo ostensible; así como en Joló y Cuba (1869), obteniendo merecidas recompensas.

Desempeñó una brillante comisión hidrográfica al mando de los eminentes Sres. Montero,
Pineda y Roldan, sacando a luz las Islas Filipinas, casi desconocidas el pasado siglo, con los trabajos en que colaboró. Volvió a la Península en 1868.

En el año terrible de 1873, cuando las tropas sublevadas perseguían a los jefes y oficiales, habiendo caído en su poder Cartagena, apoderándose de su flota, también Cádiz se declaró en cantón. Tras un instante horrible de duda, núestro biografiado con otros dignísimos, hizo entrar en obediencia a las tropas; salvando al Arsenal de un desastre, mandando bizarralente la fragata Navas de Tolosa.

Pocos años más tarde, mandando la goleta Wad-Ras, encargada de estudios hidrográficos, hizo en ella trabajos extraordinarios. Los planos que hizo, dijo en
pleno Senado el Sr. Concas, que le relevó,—«le admiraron por la exactitud de los trabajos realizados, como si se hubieran hecho con operadores sentadas en tierra, desde la misma isla y en las mejores condiciones».

Más adelante, cuando España se alzó en guerra fratricida, luchó denodadamente contra
los carlistas, encontrándose en diferentes hechos, siempre con distinguido comportamiento.

Cuando se construyó en los astilleros de la Seyne el acorazado Pelayo, fué nombrado
Comandante de dicho buque, teniendo el honor de recibir a bordo la visita del Presidente de la República francesa M. Carnot, el año 1890.

Después de algún tiempo de estancia en la península, Sagasta le ofreció la cartera de
Marina, lo que aceptó Cervera, más que por ambición propia, por prestar meramente servicios a la Patria. No obstante, poco tiempo estuvo en este ministerio, pues su amplio plan de reformas fué muy discutido en las Cámaras, abandonando la cartera con gran pesadumbre del Presidente del Consejo que veía en él un Ministro ejemplar.

Al estallar la funesta guerra con los poderosos Estados Unidos, fué nombrado Almirante de una escuadra de cruceros, enarbolando su insignia en el María Teresa, mandando además a los otros cruceros Oquendo, Vizcaya y Colón, y a una pequeña división de torpederos.

Llegó a Santiago de Cuba el día 19 de Mayo de 1898, defendiendo la plaza de modo notable. Por último, luchando con una escuadra yanqui mandada por Sampson, infinitamente más poderosa, fué gloriosamente derrotado por ésta, el día 3 de Julio del mismo año de su arribo, cayendo prisionero, recibiendo de los misinos enemigos calurosos elogios a su bravura y pericia.

Permaneció en Porsmouht hasta el 13 de Septiembre del mismo año, volviendo a España para asistir al consejo de guerra que se forma en estos casos. Como su proceder había sido intachable, el tribunal, obrando en justicia, falló favorablemente, absolviéndole
y elogiándole como se merecía.

Debilitada su salud se retiró de la vida activa, entregando su alma a Dios junto a su amante esposa y cariñosos hijos en la villa de Puerto Real el año 1905.


Publicado en La Isla. Revista Ilustrada Independiente el 10 de Junio de 1916.

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