martes, 27 de octubre de 2015

Adoración de los pastores.

Fuente: IPHA
 
 
El segundo de los lienzos pintados para el retablo de Santiago Apóstol a mediados del siglo XVII recoge la escena de la adoración de los pastores. De igual tamaño que el resto de pinturas de caballete, aparece enmarcado.
 
La escena es conocida: en el centro aparece la Natividad de Cristo, con el Niño Jesús sobre el pesebre flanqueado por la Virgen y san José, que visten atuendos con vivos colores (azul, marrón y Jacinto) y se acercan con ternura al recién nacido. Al centro de la composición se aprecia un buey. Rodeando el Misterio aparecen varios pastores en actitud de adoración, unos de rodillas con las manos juntas orantes y el resto de pie, siendo estos más difíciles de apreciar por la oscuridad de los barnices.
 
Remata la escena un rompimiento de gloria, en el que aparece de forma principal un ángel con las alas extendidas que porta una filacteria con la leyenda "Gloria in excelcis Deo". Rodea al ángel anunciador una gran luz y nubes con pequeños angelotes.

lunes, 26 de octubre de 2015

Condenado por robar en 2005 tallas religiosas valoradas en 12.200 euros


El Juzgado de lo Penal número 1 de Cádiz ha condenado a José L. a tres años y medio de prisión por haber robado varias piezas de interés artístico y cultural -valoradas en 12.260 euros- en una ermita de Medina y en una finca de San José del Valle hace ahora una década. Además, este ladrón vendió la mercancía sustraída a un anticuario ilegal de Bornos, Pedro M., el cual ha sido condenado también por un delito de receptación para el tráfico a un año de prisión y multa de 1.980 euros.

La sentencia, que no es firme y está recurrida, llega diez años después de que ocurrieran los hechos. Una extensa instrucción ha provocado que tanto las penas solicitadas por el fiscal como las finalmente impuestas a los dos condenados se vean rebajadas de forma notable por las más que evidentes dilaciones indebidas.

La resolución judicial recoge como hechos probados que entre los días 8 y 9 de julio de 2005, José L. acudió a la Ermita de los Santos Mártires en Medina Sidonia, forzó los candados de la puerta de la cancela así como la puerta de la sacristía y sustrajo del interior de la iglesia una figura del Sagrado Corazón de Jesús, tasada en 630 euros, y una imagen tallada en madera policromada de Santa Ana enseñando a leer a la Virgen, creada en el siglo XVII, de interés artístico y cultural, y tasada en 7.300 euros.


Acto seguido -prosigue la sentencia- José L. acudió a un garaje de la localidad de Bornos donde el también procesado Pedro M. se dedicaba a la venta de antigüedades, si bien no estaba dado de alta para dicha actividad ni llevaba contabilidad, libros ni facturación. Allí José le ofreció la venta de la talla de la Virgen, que el anticuario ilegal adquirió al precio de 400 euros "a sabiendas de la procedencia ilícita de la imagen".
El 14 de julio de 2005 Pedro M. contactó con otro anticuario al que vendió la imagen de la Virgen con Santa Ana por 4.500 euros (once veces más del precio al que la compró), de los cuales 3.000 se entregaron en efectivo y el resto se permutó en mercancía. Según la sentencia, este anticuario no conocía el origen ilícito de la talla. De hecho, cuando la vendió a un tercero y la Guardia Civil detectó esta compra, el hombre la recuperó y la entregó, siendo devuelta a sus propietarios. Sin embargo -especifica el magistrado- la figura del Sagrado Corazón no ha sido localizada. 
El juez entiende que los hechos relatados son constitutivos de un delito continuado de robo con fuerza "agravado uno de ellos por recaer sobre elementos de interés cultural o artístico, y otro por cometerse en casa habitada".

En concreto -apunta la sentencia- la imagen de Santa Ana enseñando a leer a la Virgen es una talla "con valor histórico-artístico catalogada en el inventario de bienes de la Iglesia" que "según la perito Carmen Machuca, estaba pendiente de restauración para ser incluida como Bien de Interés Cultural". 
Publicado en Diario de Cádiz el 26 de octubre de 2015.

lunes, 19 de octubre de 2015

Las tarjetas postales y el Dr. Thebussem (y II)

Como el tiempo transcurrió y el Gobierno no terminaba de sacar las prometidas tarjetas postales, con sello impreso y barato, algunos particulares empezaron a emitirlas por su cuenta, haciéndolas circular poniéndoles un sello normal de carta. Meses después el Gobierno permitió que las tarjetas postales, desde el 1 de enero de 1873, circulasen por la mitad del franqueo ordinario, pero como pasaba el tiempo y estas seguían sin salir de la Fábrica Nacional del Timbre, Thebussem mandó estampar una serie de tarjetas en las que incluyó, además de unas instrucciones de uso, el siguiente comentario: "Como al Gobierno se le hace cuesta arriba emitirlas el Doctor Thebussen dispone esta tirada (mayo 1873) para su uso y para regalarla a sus amigos". Tarjetas que están consideradas las primeras que circularon en España con la tarifa postal propia y reducida (aunque el propio Thebussem atribuye esta cualidad a otras tarjetas también suyas, impresas en Tánger, y que en número de 50 o 60 circularon entre los meses de enero y abril).

Otras intervenciones señaladas del Doctor de Medina Sidonia en este campo fueron tras la aparición a modo de prueba, en septiembre de 1873, de la tarjeta postal oficial, en su doble modalidad, sencilla y doble (esta última también con el sello impreso, de tal forma que el destinatario podía cortar la tarjeta y mandar la respuesta sin coste alguno). Momento en que se publicaron en la prensa varios artículos criticando sus defectos, entre los que destacaron los de Thebussem, que sirvieron para hacer ciertas correcciones en las tarjetas que oficialmente se emitieron el 1 de diciembre. Pero como Thebussem consideraba que no se habían atendido los consejos dados y las tarjetas seguían teniendo muchas deficiencias, mando imprimir una serie de 500 tarjetas en cuyo reverso aparecía el texto titulado Objeciones que se han hecho a la presente tarjeta, contestadas por el Dr Th. Una serie de contestaciones ridículas que daban más peso de razón a las objeciones que se habían puesto a dichas tarjetas.

También ese año, 1873, para evitar el peligro de que se perdiera para la historia la información de las tarjetas postales particulares circuladas entre el 1 de enero y el 31 de noviembre de 1873 (es decir, desde que se autoriza a que circulen con la tarifa reducida, hasta el día antes de que aparecieran las tarjetas oficiales) el director de la Revista de Correos hizo un llamamiento para que los suscriptores le enviasen ejemplares y datos sobre dichas tarjetas. Ocasión que el Doctor Thebussem aprovechó para publicar en el periódico El Gobierno, en el mes de diciembre, una serie de artículos que podríamos considerar la protohistoria de la tarjeta postal en España.

Finalmente, citando los hitos de mayor interés en esta materia, debemos mencionar el artículo que Thebussem publicó en Diario de Cádiz, el 24 de julio de 1877, 'defendiendo' (irónicamente) el recargo del 'impuesto de guerra' que sufría el franqueo de las cartas, con 'razones' como que todavía el correo seguía siendo más barato que ir de Cádiz a Valencia para dar las noticias personalmente. Pero cuando a primeros de septiembre entró en vigor que este impuesto también se aplicase a las tarjetas postales, que hasta entonces habían estado exentas, Thebussem mandó imprimir, en 1879, cien tarjetas en cuyo reverso aparecía una esquela con el siguiente texto: "Rogad a Dios por la salud de a Sra. D.ª Tarjeta Postal de España, gravemente enferma de un ataque de sello-guerritis. El correo caro equivale para muchísimas personas a no tener correos -las gentes sin correo quedan igualadas con los mulos y con los borricos- (Gobernantes. Lib. II, cap. IV). Los que encarecen el correo vienen a ser merodeadores del comercio, ladrones viles de la sociedad, asesinos infames y pagados de los más puros afectos del corazón (Claro está. Lib X, cap. XII). Los excelentísimos e ilustrísimos señores jefes de Hacienda y de Correos de Inglaterra, Móstoles y Tierra de Fuego, conceden indulgencia plenaria a todo el que rechifle el estúpido arbitrio postal de Impuesto de Guerra, discurrido por los mandarines españoles".
Después de muchos años de estudio, publicaciones y continua utilización del correo postal (desde Medina Sidonia con medio mundo), Mariano Pardo de Figueroa solicitó a la Dirección General de Correos, por propia iniciativa, el título de 'Cartero Honorario del correo español, con uso de uniforme y sin sueldo', título de su invención que se le concedió el 20 de marzo de 1880. Desde entonces, Thebussem utilizó la única prerrogativa que dicho nombramiento le otorgaba, enviando su correspondencia con un sello de su invención, sin necesidad de franqueo. Poco después, Don Mariano mandó imprimir unas tarjetas postales con su sello y la imagen de su imaginario castillo de Tirmenth, en la fantástica ciudad alemana de Wutzbourg (visión cervantina que el divino Thebussem tenía de una de sus fincas, la Huerta de la Cigarra, en la gaditana Medina Sidonia).

jueves, 15 de octubre de 2015

Manuscrito de santa Teresa


En el quinto centenario de la santa abulense, traemos esta carta manuscrita de Teresa de Jesús, que estuvo en poder del arcediano de Medina Sidonia don Mateo de Guevara, y que legó en testamento tras su muerte al Cabildo catedralicio de Cádiz, donde se expone en la actualidad en el museo de la Casa de la Contaduría.

martes, 13 de octubre de 2015

Las tarjetas postales y el Dr. Thebussem (I)

Mariano Pardo de Figueroa y de la Serna (1828-1928) fue un aristócrata que nació y vivió en Medina Sidonia, estudió y se doctoró en derecho, pero como tenía por familia tierras y dinero, se dedicó a lo que se dedicaban muchos aristócratas ingleses pero casi ninguno de los españoles: a viajar, a conocer idiomas, a estudiar temas diversos, a saber y disfrutar con la cultura. Todo lo cual lo complementó relacionándose con personas que le resultaban culturalmente interesantes, mediante correspondencia postal, y compartiendo lo que sabía en publicaciones españolas y extranjeras. Producción literaria sobre asuntos interesantes y curiosos, generalmente salpicados de fina ironía, que firmaba con el seudónimo Doctor Thebussem. Anagrama de 'embustes', con el añadido de la 'h' para darle al nombre, según decía el bromista don Mariano, un aire de hispanista alemán.

Uno de los temas de los que se ocupó el Dr. Thebussem fue la historia de los servicios de correos, por eso, tras la aprobación en 1869 de las primeras tarjetas postales por la Administración postal austro-húngara, y después de que el periódico madrileño La Época anunciase, el 22 de mayo de 1871, que se pondrían en práctica en España "a más tardar desde el 1 de julio", el erudito asidonense publicó un artículo en dicho periódico, el 25 de julio, ilustrando y dando su opinión sobre el asunto. El primero que se publicó en España, que yo conozca, sobre la materia.


En dicho artículo Thebussem dice que le parecería más adecuado que, en castellano, se denominase 'carta-tarjeta' en vez de 'tarjeta-postal', pasando a describir una postcard inglesa que ya él tenía. También comenta cómo el enorme éxito popular que había tenido en Inglaterra, había minimizado las críticas a que las nuevas tarjetas, con el sello impreso, llevasen los textos al descubierto. Argumento válido si los gobiernos hubiesen prohibido la circulación de las cartas cerradas, pero sin fundamento si el envío de las tarjetas dependía de la libre voluntad de los remitentes. Considerando tan lógicas las quejas de los comerciantes de papel y sobres por la bajada de sus ventas, como su alegría y de parte del público por las nuevas tarjetas postales. "Estas ligeras cartulinas de las cuales llevaremos siempre provisión en nuestras carteras, nos permitirán escribir en el ferrocarril, en el teatro, en el café, en el coche, en medio de la calle; no nos hará falta ni papel, ni sobre, ni tinta, ni sello; y si del orden material pasamos al moral, tendremos también una gran economía de palabras y de fórmulas de cumplimiento". Saludable concreción de los textos por razón de espacio que, al pretender que no se entendieran por otra persona que no fuese el destinatario, terminaban siendo crípticos.

Finalmente, Thebussem comenta que, aunque no se conocía aún el tamaño, la forma y los textos de la próxima tarjeta postal española, esta debería incluir, con más razón que en Inglaterra por el atraso de la población, unas normas claras para el buen uso de las mismas. Ofreciendo un posible modelo de tarjeta con dichas normas. Finalmente, manifestaba su previsión de que esta nueva modalidad postal triunfase en España más que en Gran Bretaña, pues si allí "el tiempo es dinero", aquí, donde "la pereza es piedra preciosa", será delicioso para un hidalgo español despachar una decena de tarjetas en el tiempo que ante necesitaba para una carta.


Publicado en Diario de Cádiz el día 11 de octubre de 2015.

jueves, 8 de octubre de 2015

El cordel de los Merchantes y los toros



Entre Medina Sidonia y Chiclana de la Frontera pasa el cordel de Los Merchantes, nombre nacido de unos populares varilargueros del siglo XVIII que vieron emerger el toreo a pie y las primeras ganaderías de lidia. Por él pasaron Manuel Bellón «El Africano», los Romeros de Ronda, el chiclanero José Cándido, los sevillanos Costillares y Pepe Hillo... Y, obviamente, el «Napoleón de los Toreros», Francisco Montes «Paquiro».

Por él discurrieron también los toros del Duque de Medina Sidonia rumbo a la marisma; mientras que siguen circulando los de Torrestrella, Cebada Gago y Núñez del Cuvillo, que resisten a la crisis, al mismo tiempo que otras ganaderías vecinas prestigiosas han desaparecido.

De todas las comarcas taurinas, Medina Sidonia es donde más hondo se hunden los raíces de la Fiesta. Aquí nació la idiosincrasia campera gaditana y se continúa preservando el equilibrio natural que hombres, toros y caballos alcanzaron desde tiempo inmemorial.

Hace dos siglos, la regeneración de la Fiesta vino del chiclanero Paquiro, nacido a pocos kilómetros de Medina Sidonia, donde la dinastía de los Merchantes había acompañado durante tres cuartos de siglo los balbuceos del emergente toreo a pie. La comarca de Medina, siempre taurina y fundamental en la cría del toro bravo, atraviesa momentos duros: varias ganaderías de postín han dejado de existir -como las del Marqués de Domecq, Martelilla o  Mari Carmen Camacho- y las que quedan luchan por subsistir.

En La Zorrera, los herederos de José Cebada Gago -Javi y José, los hijos de Salvador García Cebada-, siguen la línea marcada por su padre y buscan el toro que genera emoción. Sin embargo, desde hace veinte años, ninguna figura ha olido un pitón... Muy cerca, en Los Alburejos, también se sigue la línea marcada por don Álvaro Domecq y Díez, con una mezcla parecida a La Zorrera. Entre ambas ganaderías, los intercambios resultaban frecuentes, pero los criterios, aunque similares, eran distintos.

Don Álvaro le advirtió muchas veces a su vecino y amigo Salvador del peligro que conllevaba el exceso de casta. Y aunque tardó algo más en ser marginado, acabó padeciendo el rechazo de las figuras, para quienes sus Torrestrellas pecaban de embestidas algo incómodas y de pitones demasiado astifinos. En todo el campo de Medina, la ganadería más aventajada en la actualidad es la de Núñez del Cuvillo, que ha recuperado su puesto privilegiado conquistado hace veinte años. Una posición que perdió en dos ocasiones: la primera, por haberse entregado en cuerpo y alma a José Tomás, lo que le ocasionó represalias cuando éste se retiró de los ruedos; y la segunda, por haber perdido calidad en las embestidas de sus toros por culpa de un exceso de manejo. De todo se aprende…

Y estas tres ganaderías contemplarían el futuro con optimismo si no fuera por la evolución de la sociedad. Quizás porque había percibido la brecha entre la gente del campo y los progres urbanitas, don Álvaro Domecq Romero ideó enseñar a cada cual las tradiciones camperas gaditanas, tan defendidas por su padre. Desde entonces, Los Alburejos se ha convertido en el conservatorio de unos valores remotos gracias al espectáculo “A campo abierto” que hace retroceder al visitante dos siglos, cuando Carlos IV prohibió correr los toros, sin saber que el verdadero esplendor de la Fiesta llegaría más tarde.

Publicado en Tierras Taurinas.

martes, 6 de octubre de 2015

Centro Católico Patronal Obrero

He aquí los telegramas que se han expedido con motivo de la inauguración del Centro Católico Patronal Obrero de San José, en Medina Sidonia:

"Excelentísimo Señor Obispo. Cádiz. Al inaugurarse Centro Católico patronal obrero recibimos entusiasmo bendición V. E. y enviamos testimonio adhesión sumisión y respeto como á nuestro prelado y representante autoridad Santa Madre Iglesia. Enrile, Gutiérrez, Montes de Oca".
 
Nuestro Excelentísimo y amado Prelado se dignó contestar con el siguiente:
 
"Agradeciendo mucho respetuoso expresivo telegrama, bendice la obra firmante y todos. Obispo".
 
Publicado en El Correo de Cádiz el día 23 de marzo de 1912.

jueves, 1 de octubre de 2015

La obra del mes: Escudo de la Inquisición



El presente escudo, labrado en piedra, estaba situado en el templo de Santa María, en el lugar reservado para el tribunal del Santo Oficio.

Este tribunal se encontraba en el mismo lugar en el que actualmente se encuentra la capilla de la Inmaculada, en la nave de la Epístola, que fue ocupada en 1766. Allí estaban los sambenitos de los juzgados en Medina Sidonia, un total de 29 cuadros, de los veinte ejecutados desde la implantación de la Inquisición en la ciudad (1499) hasta que fue abolida.

El escudo es de la época barroca, en torno a la mitad del siglo XVIII. El altorrelieve en forma oval recoge el escudo de la Inquisición: cruz al centro flanqueada por una palma y una espada, esta última menos visible a causa de la erosión.

Actualmente se encuentra apoyada en el suelo del claustro del templo, lugar ilógico y poco recomendado, y que empieza a ser zona de "retiro" frecuente para los restos pétreos que se van desplomando del templo, sin tener en cuenta el daño a la conservación que conlleva.



Gloria de la Fundadora Madre Antonia de Jesús

El público que asista a la exposición Traslatio sedis que, con motivo de la conmemoración del traslado de la sede episcopal de Medina Si...