lunes, 6 de marzo de 2017

Medina Sidonia y el mar (III)

Digno de encomio es en verdad la semblanza de D. Álvaro López de Padilla, joven y apuesto Guardia Marina, promovido a Alférez a los seis meses, quien después de muchos actos de heroísmo, cuando el comandante lo mandaba retirar por encontrarse herido en un brazo, contestó: "Que debía trabajar hasta el último aliento..." y, atándose un pañuelo en la herida, siguió luchando hasta que una bala de cañón le partió el cuerpo por medio.

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