Nos encontramos ante una talla, quizá parte de un retablo, del beato Juan del Prado, fechada a finales del SXVII y localizada en una capilla del lado del Evangelio de la Ermita de los Santos Mártires. Desconocemos su autoría.
Juan del Prado, nacido en tierras leonesas en el siglo XVI, fue ordenado franciscano y acudió a las misiones en Marruecos, donde fue apresado por el rey en Marrakech. Al no renunciar a su fe, fue víctima del martirio, siendo herido por el rey con un alfanje en la cabeza, siendo posteriormente conducido a la hoguera. Sus compañeros recogieron sus restos, que llegaron a España gracias a la mediación del Duque de Medina Sidonia.
Es reconocido por la Iglesia como beato en 1728, siendo nombrado como patrón de las misiones franciscanas en Marruecos. En Tarifa existió un convento de franciscanos bajo la advocación de “Beato Juan del Prado”, del que vino a esta ciudad un grupo de frailes que abandonaron Tarifa dadas las dificultades sufridas durante el Trienio Liberal.
Iconográficamente, la talla representa el momento del martirio sufrido por Juan del Prado. Ataviado con el hábito franciscano, el beato de rodillas mira al cielo en actitud de oración. Podemos ver elementos que hace alusión a su martirio: las saetas lanzadas por los soldados del rey árabe, la cimitarra de éste mismo, así como las llamas a sus pies que recuerdan su fin en la hoguera. Arriba, a modo de rompimiento de gloria, una legión de ángeles espera al nuevo mártir en el cielo.
El estado de conservación deja mucho que desear, como algunas de las obras de esta Ermita visigoda, por lo que esperemos pronto pueda ser restaurado.