lunes, 16 de enero de 2012

Vestigios de Asido Caesarina Augusta: Germánico



El busto de Germánico, militar romano hijo de Druso, fue encontrado en las excavaciones para hacer los depósitos de abastecimiento de agua en el Cerro del Castillo a principios de 1960. Con una función netamente propagandística, está realizado en mármol blanco, al igual que los otros dos bustos que se hallaron en la zona, y mide unos 28 centímetros.

El rostro es ancho, con las cejas que caen suavemente sobre la nariz. Los labios tallados finamente se contraponen con el mentón fuerte y recio. El pelo está trabajado en grandes mechones que caen uniformes sobre la frente formando un flequillo recto, apenas abierto en el centro. Las patillas, largas, caen hasta el ángulo de la mandíbula inferior. Los ojos almendrados conservan huellas de haber tenido pintado el iris.

Fue realizado en torno al 14 d. C., en la época de Tiberio. Podemos admirarlo en el Museo Provincial de Cádiz.

martes, 10 de enero de 2012

Thebussem y los menús



Conocidas son de sobra las numerosas aficiones de Mariano Pardo de Figueroa. Aficiones que le llevaron a ser reconocido fuera de los limites de su Medina Sidonia natal. A la labor en pro de la filatelia, cuyos estudios le proporcionó ser nombrado Cartero Real Honorario, y las reseñas históricas y lingüísticas, hay que destacar la vertiente como escritor gastronómico.

Miembro de la Sociedad de Gastrónomos de Londres, Thebussem escribió numerosos artículos sobre gastronomía en varias revistas del siglo XIX. Estos escritos tratan sobre más asuntos que el mero arte de la cocina, y dan pie a precisiones filológicas o históricas sobre los ingredientes de cada receta.

Pero Thebussem fue un poco más allá. Al escritor le molestaba que los menús españoles, empezando por los de la Casa Real, se escribieran en francés, con faltas ortográficas e impresos en burdas cartulinas. De ahí surgió la iniciativa de coleccionar tarjetas de menús. En un principio empezó recopilando las tarjetas de las comidas en las que participaba como invitado.

Al tiempo, sus amigos (epistolares en su inmensa mayoría), le iban proporcionando muchas más, de diversos lugares, con las que el escritor tomaba conciencia de cómo estaban redactadas, y de las diversas recetas y vinos que llenaban la mesa de la época.
Antes de morir, Thebussem donó su colección de tarjetas de menús a la Biblioteca de Víctor Balaguer, en la localidad barcelonesa de Villanueva y Geltrú.

A modo de muestra, recogemos un menú ofrecido a Don Alonso Álvarez de Toledo, conde de Niebla, en Medina Sidonia. El menú con toda seguridad fue redactado por el propio Thebussem, pues se observa el tono irónico y de chascarrillos propios del autor (obsérvese, por ejemplo, las notas al final del menú). El lugar le era de sobra conocido: la hacienda pertenecía a José Madero Jiménez, Caballero de Carlos IV y amigo suyo. Madero fue testigo de Thebussem de su ingreso como Caballero de Santiago.

domingo, 1 de enero de 2012

La obra del mes: "San José"



Nuevamente, un año después de estrenar esta sección del blog, traemos una obra del imaginero Martínez Montañés. Se trata de una escultura que representa a San José, acompañado de otra del Niño Jesús.



Procedente del extinto convento de San Francisco, fue encargada al maestro cordobés en 1638 para formar parte del retablo de dicho convento junto a las imágenes de San Francisco de Asís y San Pascual Bailón. Realizada en madera de cedro, está dorada y estofada, colocadas ambas esculturas sobre una peana también dorada.
San José porta la vara, atributo del Santo Patriarca, y lleva de la mano al Niño Jesús, con vestimenta de tela y con la mano en actitud de bendecir.




Actualmente se encuentra en el Retablo Principal de la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Edificio de la futura Escuela de Hostelería

A esperas de su apertura (y sobre todo esperando que no sufra deterioro el edificio, como apuntan algunas fuentes) traemos hoy para conocimiento de una reciente construcción que suele pasar desapercibida, al estar situada en una zona de poco tráfico, pero que ha recibido numerosos elogios. No en vano, ha sido nombrada obra seleccionada para el Catálogo del programa Bienal Arquía/Próxima 2010 de la Fundación Caja de Arquitectos de Barcelona.







El edificio de la futura Escuela de Hostelería de la localidad está construido aprovechando las antiguas instalaciones del que fuera el matadero de Medina Sidonia. Reformado por los arquitectos María González y Juanjo de la Cruz, aprovecha como hemos indicado la estructura del matadero (del que podemos admirar la portada con el escudo de la ciudad labrado en piedra, o el precioso tejado) para hacer las dependencias del nuevo centro formativo, y añadiendo nuevos componentes del solar vecino. Mediante una nueva cubierta de cerámica cocida, han solucionado la integración de las reformadas dependencias, asemejándose a la tipología de tejas empleadas en la arquitectura popular asidonense, a la vez que permite la iluminación entre muros.












Asimismo, se ha dado un valor importante a los patios-chimeneas para una correcta ventilación, y pequeños detalles, como unos maceteros de hierbas aromáticas que usarán los futuros alumnos de esta escuela, que será regentada por la Fundación Forja XXI. En las naves del matadero se sitúan los comedores didácticos, abiertos al patio principal.












El edificio cuenta con 18 cocinas, zona de bar y restaurante, comedor, aulas de formación, biblioteca y salón de actos; además de los despachos de administración y dirección. Su inauguración iba a tener lugar esta primavera, pero desconocemos la causa de la demora. A fecha de hoy, y con el curso escolar iniciado, imaginamos que se retrasará hasta el segundo trimestre de 2012.






En palabras de los arquitectos:
Intervenir en la ciudad histórica tiene algo de acodarse, de instalarse, de cobijarse en los huecos y porosidades consolidados a lo largo del tiempo. La densidad de la arquitectura del matadero: muros, patio, piedras y las columnas desplazadas del templo fenicio de Hércules-Melcart donde ataban a las reses, contrasta con el espacio potencial existente definido por el muro perimetral que ha permanecido vacío durante años como lugar de llegada del ganado, callejón de sacrificio y corral de porcino y vacuno.


Fotos tomadas de la web de Fernando Alda.

sábado, 24 de diciembre de 2011

viernes, 16 de diciembre de 2011

Una calle para Thebussem (y II)

En 6 de marzo se ha cumplido el acuerdo del muy ilustrado Ayuntamiento de Medina Sidonia, según el siguiente oficio que el Alcalde Sr. Don Andrés Núñez, ha dirigido a mi buen amigo el director del referido Diario de Cádiz:

“El Exmo. Ayuntamiento de mi presidencial, en sesión celebrada ayer, tomó el acuerdo siguiente:

El Sr. Alcalde da cuenta a la corporación de la solicitud presentada por D. Pedro Marroquín, en demanda de que se le pusiera el nombre de Doctor Thebussem a la calle de Tapia; al dar cuenta el sr. Presidente de la antes mencionada instancia, añadido que no era esta vez la primera que se le hacía semejante requerimiento, pero que siempre se había tenido en cuenta para rechazarlo, de una parte, la opinión que el ilustre Doctor había manifestado, en diversas ocasiones, mostrándose contrario a la variación de los rótulos de las calles, y, de otra, la excesiva modestia del venerable anciano; pero que siendo el que hablaba, uno de los más fervientes admiradores del sabio cervantista, y constándose que el pueblo cuyos intereses le están acomendados, se enorgullece contando entre sus hijos más preclaros al Exmo. Sr. Don Mariano Pardo de Figueroa, que ha hecho célebre y glorioso en el mundo de las letras al pseudónimo de Doctor Thebussem, cree es llegado el momento, de darle una pequeña muestra (inferior desde luego a sus muchos merecimientos) de la estima en que se tiene su larga labor en pro de la cultura patria y de los altos ejemplos que nos ha dado en su larga vida de las más acrisoladas virtudes.

Después de corta deliberación en que todos los señores concejales abundaron en las mismas consideraciones que su Presidente, se acordó, por unanimidad, cambiar el nombre de la calle Tapia por el de Doctor Thebussem, honrando así a la calle en que vive, y al pueblo donde nació el venerable e ilustre doctor”.



Publicado en La Alhambra. Revista quincenal de artes y letras de Granada, el día 31 de Marzo de 1917.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Una calle para Thebussem (I)



Un cultísimo admirador del insigne literato medinense, el señor don Pedro Marroquín, andaluz de origen, pues su padre en Andalucía nació y de él aprendió a “querer con inmenso, entrañable cariño” a esta encantadora región de España, dirigió al Ayuntamiento de Medina Sidonia un notable escrito que revela exquisita erudición y cultura, pidiendo que honrárase una de las calles de la población con el nombre del Doctor celebradísimo. El Diario de Cádiz publicó el escrito y una expresiva carta dirigida por el Sr. Marroquín al ilustrado director del simpático periódico. He aquí un fragmento del escrito, que por su extensión no reproduciremos íntegro, como deseáramos:

“Y nadie, en verdad, con más derecho que el doctor Thebussem a que su pueblo natal, honrándose a sí propio, le consagre ese honor. Ofensa seria para la cultura de Medina y para la de su ilustre Ayuntamiento, señalar los grandes méritos, el inmenso valer del insigne literato medinense. A bien que los libros suyos van pregonando a los cuatro vientos la magnífica labor thebussiana, hermosa, interesante, espléndida, rica en todo linaje de conocimientos; fecunda en provechosas enseñanzas; cuajada de investigaciones curiosas en libros y papeles de remotos tiempos, pródiga en bellezas que concitan al espíritu a noble esparcimiento y lo deleitan y regocijan; amena, sabia, maestra, con que ha enriquecido la historia y las tradiciones de Medina, y ha contribuido a depurar y embellecer aun más la grandiosa lengua de Castilla, y ha enseñado y propagado gallardamente amor y veneración hacia el bravo soldado que peleó en Lepanto y escribió el Quijote…”


Publicado en La Alhambra. Revista quincenal de artes y letras de Granada, el día 31 de Marzo de 1917.

La obra del mes: Esperanza

  Dice que la esperanza es lo último que se pierde. Traemos esta entrada con una de las representaciones de las virtudes teologales que se e...