jueves, 14 de julio de 2011

Informes oficiales

Comunica el Gobernador de Cádiz que ha quedado solucionada la huelga de los trabajadores del campo de Medina Sidonia; renaudando éstos sus trabajos agrícolas en las mismas condiciones que anteriormente.

Publicado en ABC el 11 de Julio de 1911.

jueves, 7 de julio de 2011

Miscelánea thebussiana

Nuestro sabio amigo el Dr. Thebussem nos ha remitido un pequeño folleto con el epígrafe de 'Vamos á cuentas'. Este último trabajo del renombrado escritor, trata en forma tal de epístola dirigida al excelentísimo Sr. Diretor general de Instrucción Pública, de un libro por todo extremo interesante, titulado "Solorzano, Manual de Cuent", impreso en Madrid en el año de 1590, cuyo autor esplica detenidamente que cosa es libro de caja y establece reglas, con ejemplos prácticos, sobre el mejor modo de llevar sus cuentas los mercaderes, amen de otras particularidades encaminadas al propio fin.

Este libro de indisputable mérito biliográfico, perteneciente á la biblioteca de don Joaquín Mª Enrile, vecino de Medina Sidonia, donde saben nuestros lectores, tiene también su vecindad el sábio doctor, vínole á éste como de molde para escribir el folleto de que hablamos y demostrar en él con atinadas y eruditas reflexiones, todo el valor didácticodel libro de Solozarno, con relación á la época en que fué escrito.
En ésta como en todas las obras del doctor Thebussem; hay mucho que aprender, bien se puede decir que cualquier trabajo suyo es un tesoro riquísimo de concienzudas investigaciones y un modelo de locución castellana. Así sucede al que motiva estas líneas, el cual bastaría á poner de manifiesto el mucho saber y letras del cartero principal de Madrid, sino fuese harto conocido de propios y extraños su claro ingenio.

Damos, pues, las más espresivas gracias á nuestro buen amigo, por el precioso regalo con que nuevamente ha querido honrar á la redacción de ASTA RÉGIA


Publicado en Asta Régia. Semanario de ciencias, letras artes e intereses locales de Jerez de la Frontera. Año I, número 29 de 9 de Agosto de 1880

viernes, 1 de julio de 2011

La obra del mes: "San Sebastián"



La imagen de San Sebastián es una escultura de tamaño natural del siglo XVI. De profundo y bello estilo manierista, procede de la capilla del mismo nombre, que se encontraba a las afueras de la ciudad y que dio nombre al barrio en donde está.
La ermita se convirtió posteriormente en convento, primero de los Mínimos y posteriormente cambió a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, conservándose integrada en la iglesia la ermita primitiva, en la que radicaba la cofradía de San Sebastián, fechada en 1581.




La escultura recoge el momento del primero de los martirios del soldado romano. Atado de pies y manos al tronco de un árbol, la imagen semidesnuda del santo presenta una bella proporción y línea de movimiento, adoptando una conseguida postura de contrapposto con ciertos matices apolíneos.
Cubierto por un sudario dorado, en su cuerpo aparecen 5 saetas clavadas en torso y pierna, tal y como recogen las crónicas que relatan su primer castigo: al no renunciar de la fe en Cristo, el emperador ordenó que lo asaetaran.
Unos cristianos recogieron su cuerpo moribundo y le sanaron las heridas. Una vez recuperado, se presentó de nuevo ante el emperador, que de nuevo lo condenó, esta vez a flagelación, asegurándose que su cuerpo era tirado y que no fuera asistido, alcanzando entonces el martirio.




La escultura fue restaurada a principios de los años 90 del siglo pasado, y se encuentra en la actualidad en una hornacina en la nave del Evangelio de la iglesia de San Juan de Dios. Anteriormente, estaba en un pedestal a la izquierda de la entrada a su capilla y frente a la imagen desaparecida de San Roque.
Estos dos santos son patronos de plagas y pestes, encontrándose casi siempre sus ermitas a las afueras de las poblaciones y dedicándose al socorro de afectados, labor que con posterioridad, en el caso de Medina Sidonia, continuaron los monjes de San Juan de Dios.


martes, 21 de junio de 2011

Vestigios de Asido Caesarina Augusta: Druso el Menor



El cerro del Castillo nos ha deparado muy buenas piezas de la época romana en Asido. Muestra de ello es esta escultura que traemos hoy: el busto de Druso el Menor.
Esculpido en mármol, presenta el rostro amplio, con las facciones bien pronunciadas y la nariz prominente. El tallado del pelo es poco detallista, con las patillas marcadas hasta la mandíbula y el flequillo recto. Los ojos conservan huellas de haber tenido coloreado el iris.

De técnica precisa, fue esculpido en la época tiberiana. Fue hallado junto a los bustos de Germánico y Livia, y se encuentra, al igual que los anteriores citados, en el Museo de Cádiz.

Druso el menor (o el joven), fue hijo de Tiberio y Vipsania y sucesor en el trono de Germánico.

lunes, 20 de junio de 2011

Inician las obras en la muralla de la Fuente Salada



Con la firma del contrato, se inician por fin las obras para la restauración del lienzo de la muralla de la Fuente Salada.

Construcciones El Ronzal, empresa dedicada a la recuperación del patrimonio, será la encargada de ejecutarlas, en un plazo de 18 meses. Esta obra supone la recuperación y puesta en valor de parte del antiguo recinto amurallado de la ciudad, que según las catas arqueológicas, discurre por un trazado distinto al que conocemos ahora.

Sin duda se trata de una gran noticia, que se ha demorado por diversos motivos, y que era necesaria, pues dañaba la imagen de una zona artística de gran importancia y casi simbólica de nuestra ciudad, al estar radicada una de las puertas de acceso a la antigua ciudad levantada en el Siglo X.

martes, 14 de junio de 2011

Thebussem y Alcalá Galiano



Con motivo de la publicación de las memorias de Antonio Alcalá Galiano, realizada por su hijo en 1886, Mariano Pardo de Figueroa, doctor Thebussem, escribió en Diario de Cádiz algunas jugosas anécdotas de la familia ocurridas en Medina Sidonia.

Dionisio Alcalá Galiano, el que más tarde moriría heroicamente en Trafalgar mandando el navío “Bahama”, decidió cierto día de 1877 conocer Medina Sidonia, donde contaba con algunos familiares. El joven marino fue obsequiado con una fiesta y, cumpliendo las reglas de cortesía, sacó a bailar un minué a su lejana pariente María de Villavicencio.

Alcalá Galiano regresó a su destino en Cádiz y se olvidó de la visita. Tres meses después le llegaron noticias de que el baile con su lejana prima había motivado algunas habladurías propias de la época. María de Villavicencio estaba prometida a un caballero sevillano, perteneciente a la orden de San Juan, Pedro de Carrillo y Gamboa, y las mujeres de Medina Sidonia discutían acaloradamente si la joven había hecho bien o mal bailando con el marino.

Alcalá Galiano se presentó de inmediato en el domicilio asidonense de los Villavicencio para decir que si el minué había causado algún perjuicio a la familia estaba dispuesto a remediarlo casándose en el acto con María.

Se exploró la voluntad de la joven, que pidió unos días de reflexión. Terminado el plazo la muchacha manifestó su deseo de casarse con el teniente de navío. Según Thebussem, la mujer “prefirió el fuero de Marina al sanjuanista”.

De ese matrimonio nació el escritor y político Antonio Alcalá Galiano, autor de las famosas “memorias” y pariente por parte de madre del Doctor Thebussem.

Publicado en Diario de Cádiz por José María Otero.

sábado, 11 de junio de 2011

La leyenda del retablo de Santa María



Contaban que el Cabildo Catedral de Sevilla, acordó – a mediados del XVI – sustituir el grandioso retablo mayor, que se terminaba de construir, por otro distinto y que el Duque de Medina Sidonia se ofreció al pago de su ejecución.

Pasados unos meses, el Cabildo acordó la continuidad del que ya estaba prácticamente terminado, y el duque se quedó lo que se dice “plantado”, con el calvario ya ejecutado por Roque Bolduque, además de un sin fin de piezas que no acertaba a colocar. Pensó entonces en donar aquellas primicias de retablo a la iglesia sevillana de San Agustín, de la que era patrono, pero el Crucificado de Bolduque no encajaba más que en un hueco de grandes dimensiones. Harto de divagar, llegó un día a Medina para cobrar las rentas de los monopolios que disfrutaba, tales como la almona, la tablajería y la mancebía pública.

Tan pronto su excelencia se presentó al cobro de aquellas cuantiosas rentas, el pueblo llano y clero clamó porque dejase alguna cantidad para la obra del gran retablo de la Iglesia Mayor, accediendo entonces el Duque en dejar íntegra la renta de las mancebías públicas, además de regalar las imágenes que había encargado a Bolduque para el hipotético nuevo retablo mayor de la catedral hispalense. De ahí podría deducirse la razón desproporcionada de medidas del calvario que corona el retablo.

Escrito por Manuel Pérez Regordán en Diario de Cádiz

La obra del mes: Esperanza

  Dice que la esperanza es lo último que se pierde. Traemos esta entrada con una de las representaciones de las virtudes teologales que se e...